ESCALA

Justine Graham

ESCALA es el resultado de la residencia de la artista Justine Graham en Casa LUNA. La obra consiste en activar un edificio al final de su construcción como laboratorio fotográfico para transformarlo temporalmente en un aparato de documentación de sus propias herramientas de construcción. Realizado en el nuevo espacio del estudio Pezo von Ellrichshausen, finalizado a principios de 2022 en la región de Ñuble, Justine Graham retrató cada escalera de madera fabricada para su edificación, herramientas hecho a mano, portátiles e indispensables, pero escondidas de la obra final. Se documentó estas piezas a la escala real de los objetos ocupando la técnica del siglo XIX del cianotipo sobre tela.

La propuesta central de la residencia enfrenta como manifestar la escala monumental y descomunal de Casa LUNA.  Esta proporción magna de las piezas y su compleja manipulación -la obra final consiste en un archivo de 25 piezas de 5m de alto- desafía tanto la fotografía análoga tradicional en base al negativo como la fotografía digital que tienden a disminuir su sujetos.  Al contrario, el cianotipo, por esencia, funciona a escala 1:1 y por ende no permite deformaciones y devela la escala real del objeto plasmado.  Es en este juego de escala que se ancla el diálogo entre proceso fotográfico y obra arquitectónica.

ESCALERA DE MADERA

Pezo von Ellrichshausen

En un sitio remoto al pie de la cordillera de los Andes, ocupados con las minucias de la construcción de un claustro, nuestro exilio voluntario fue compartido con una familia local de carpinteros. La estructura de hormigón armado es tosca, imprecisa, con la imperfección natural de las cosas hechas a mano. La serie de escaleras de madera se ha convertido en un registro de esa huella humana. La modestia de estas construcciones no reside tanto en las irregularidades de los encuentros y los cortes, sino en cómo desaparecen tras los numerosos desaplomos y clavos del encofrado circundante. Cada escalera es única, cada una destinada a resolver una tarea concreta. Son literal y metafóricamente un medio para elevar nuestra voluntad. El formato más bien esquemático, un par de vigas paralelas con una secuencia regular de tablas transversales, es en sí mismo un paso ideal. Sin embargo, no se trata sólo del traslado de A a B, ni siquiera de la proyección corpórea de nuestro tamaño (el ancho dado por los hombros, el alto del escalón por los pies y los laterales por nuestras manos), sino del propio esfuerzo de hacerlo. Cuanto más peso eleva; más roce resiste. Siguiendo la duración de las obras en terreno, estos artefactos básicos se han vuelto apenas más ligeros y sus bordes más suaves, erosionados por las mismas manos que los improvisaron acaso como la única respuesta tácita a la gravedad.

Registro Audiovisual

Compartir