Natascha De Cortillas Diego

Artista Visual, docente del Departamento de Artes Plásticas UdeC

EL QUEHACER ARTÍSTICO COMO UNA PLATAFORMA DE COLABORACIÓN Y PARTICIPACIÓN 

Natasha es artista visual interdisciplinaria y académica de la Universidad de Concepción, actual editora de la Revista de creación e investigación Alzaprima y forma parte del colectivo Mesa 8, enfocando su trabajo en relación al Arte y Comunidad

Sus diversos proceso artísticos desde el 2010 hasta el 2020 se entienden como escenarios donde las transformaciones, adaptaciones y re-producciones del cocinar y del comer forman parte de un constructo ideológico, histórico y cultural –un hecho social total  – en que la dimensión biopolítica de la comida refleja y significa los usos de la alimentación en los cimientos de la vida cotidiana. 

En estas prácticas culinarias, se hace relevante el trabajo con los relatos locales que operan como metáfora discursiva, pues decantan un levantamiento de producciones culturales de lo comestible y permiten pensar en las transformaciones de los alimentos y sus significados simbólicos como posible espacio de construcción de comunidad. Por ello, la comida no solo satisface
las necesidades de supervivencia sino
que participa en un ejercicio constante de memoria e identidad social en preparaciones heredadas de generación en generación. La residencia y el viaje funcionan como una acción que se retrotrae hacia las periferias del norte- sur de Chile, buscando proveerse de redes y relaciones que incorporen al otro como parte del ejercicio de visibilidad y lectura de esta memoria situada y localizada. 

El diálogo culinario que en este archivo de imágenes y ejercicio editorial opera como un mediador entre el arte, el territorio y los sistema sociales, dotando de sentido a una práctica artística que se instala desde su propia precariedad para pensarse en escenas periféricas, muchas veces minimizadas y tanta otras abandonadas u olvidadas. 

Así, este traslado culinario se mueve
por ferias libres, recetas de comidas, preparaciones territorializadas y sistemas de producciones alimentarias, que entiende el quehacer artístico como una plataforma de colaboración y participación social donde busca equilibrar las grandes paradojas de la escena contemporánea globalizada; un ejercicio que, desde las escenas alejadas
de los grandes polos de desarrollo artístico, interroga, problematiza y arroja una discusión estética y ética respecto del arte.